Me senté en el sillón de la peluquería y me quedé mirando al espejo.
Todos los peluqueros tienen la misma manía: te ponen un espejo delante de las narices.
Ni siquiera te preguntan si serás capaz de soportarlo.
Da igual.
El caso es que ahí, enfrente de mí, había un hombre que me miraba.
Tenía aspecto de cansado.
Podía parecer que estaba ahí, a dos metros escasos de mí, pero en realidad estaba muy lejos.
Estaba yéndose.
Estaba, ¿cómo decirlo?, huyéndose, quiero decir, arrancándose de sí mismo y escapándose de su propia custodia.
Y, de hecho, se fue.
Y yo me quedé solo delante del espejo.
Tan solo, tan jodidamente solo como aquella vez que abrí las ventanas de mi casa de Praga y pensé en saltar al vacío.
Un espejo de peluquería. Una ventana abierta al vacío. No hay ninguna diferencia.
Le dije a la peluquera que me cortara el pelo.
Le dije que me lo dejara muy corto.
No quedé satisfecho.
Le dije que me pasara la máquina y después le dije que qué coño, que me afeitara la cabeza.
Me miré en el espejo, detenidamente.
Estaba calvo.
Hay que seguir cortando, le dije a la peluquera.
Le dije que me clavara la cuchilla en la cabeza y que me la abriera desde la frente hasta la nuca.
Le dije, luego, que me clavara las tijeras en el cráneo y que me abriera el hueso con una palanca, que lo fuera abriendo hasta encontrar el cerebro.
Lo reconocerá usted por sus cicatrices, aclaré.
Después, cuando ya tuvo el cerebro en sus manos, le dije:
Descargar.
Me contestó que no sería fácil, que mi cerebro, noventa por ciento de agua, estaba lleno de remolinos.
Inténtelo, le dije.
Y la verdad es que lo intentó. Pero sólo pudo cortarme las puntas.
Me dejó la oscuridad y el asco.
El odio a la gente.
La animadversión: a Madrid, a Praga, a todo lo que ni es Madrid ni es Praga.
A esta necesidad de escribir
después de la tristeza,
antes y después
de la puta tristeza.

6 comentarios:
es una pena que tu talento se ensena en unas palabras en la mayoria tristes como son estas...y ademas, como una persona como tu puede estar tan triste todo el rato? no lo entiendo...o solo me parece asi porque esto solo es arte?
no dejes de escribir.
Yo entiendo a David.
Qué brutal, tu pluma... También te animo a escribir.
Praga te manda un saludo en forma de copos de nieve.
Olé, ese David.
(Grotowsky, Bausch, Brook y otros chicos del montón están muy orgullosos de tí)
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